Nuestra Historia

Nuestra Historia

Nuestra Historia – Cómo llegamos aquí

Move to End Violence surgió de la visión audaz de la Fundación NoVo. En vez de aceptar un mundo impulsado por la competición, dominación, y explotación, NoVo invierte en estrategias para la transformación social –- acercándonos más a un mundo de prosperidad y colaboración.

Una estrategia primaria es mejorar el estatus y bienestar de las niñas y mujeres en todo el mundo, que a menudo se enfrentan a violencia, pobreza, y discriminación simplemente por haber nacido con sexo femenino. Esas mismas niñas y mujeres, una vez que son libres de la violencia e injusticia y cuando sus derechos se realizan plenamente, pueden liderar en el camino a un mundo mejor. Pero, para demasiadas de ellas, la violencia se interpone en el camino. La violencia contra niñas y mujeres tiene un impacto devastador en prácticamente todas las comunidades y países del mundo, incluyendo los Estados Unidos.

¿Cómo podemos poner fin a la violencia contra niñas y mujeres en los Estados Unidos? Gracias al incansable trabajo de innumerables defensoras y activistas ha habido progreso. Han cambiado las actitudes, se han asignado recursos, y se han cambiado sistemas para ayudar a hacer frente al problema y aliviar sus efectos. Pero todavía existen niveles alarmantes de violencia contra niñas y mujeres. Hay potentes fuerzas sistémicas que siguen persistiendo y perpetuando la opresión.

¿Qué podríamos hacer de otro modo para realizar cambios duraderos? Preguntas a expertos.

Vimos la oportunidad de invertir recursos en ayudar a fortalecer el esfuerzo por acabar con la violencia contra niñas y mujeres. Empezamos por buscar consejo de más de 140 partes interesadas para entender lo que pensaban que requeriría el movimiento para alcanzar este cambio social duradero. La resonancia entre las personas entrevistadas fue impresionante.

Nuestros hallazgos

Todas las partes interesadas reconocieron los logros del pasado y presente y expresaron un gran deseo y fuerte sentido de responsabilidad de ir más allá y hacer más para acabar realmente con la violencia. Tenían seguridad en su capacidad de definir una visión y guiarnos hacia un mundo en el que las niñas y mujeres vivan libres de la violencia, pero identificaron desafíos fundamentales en el camino.

Las fuerzas de nuestro movimiento

 

Un llamamiento al apoyo

Las partes interesadas pidieron apoyo para:

  • Priorizar la abogacía por el cambio social, incluyendo dedicar el tiempo, capacitación, y oportunidad para ella;
  • Liberar recursos de personal para aprovechar tales oportunidades; y
  • Responder al agotamiento personal con oportunidades de fortalecer liderazgo y desarrollar prácticas de autocuidado a nivel individual y organizacional.

 

En todas estas entrevistas, las partes interesadas resaltaron la innovación que está ocurriendo en el movimiento dentro de las comunidades marginadas y por líderes cuyo análisis refleja un entendimiento de las maneras cumulativas por las que funcionan el poder y la opresión. Elevaron enfoques que centran a las supervivientes más marginadas y sumergidas en la plena complejidad de sus vidas. Tomaron en cuenta que mucho de este trabajo se hace de modo aislado y que todavía no ha recibido la atención o apoyo que merece. Las partes interesadas señalaron la necesidad de una comunidad de aprendizaje de individuos afines, comprometidos con potenciar sus ideas mutuamente y alineados en torno a una visión común para avanzar como movimiento.

El diseño de Move to End Violence

En respuesta a lo que escuchamos de las partes interesadas, comenzamos a diseñar un programa que construiría un poderoso movimiento. Nuestra intención era resaltar la innovación que ocurría en el campo; crear espacio y oportunidad para que diferentes líderes se puedan alinear en torno a una visión colectiva; y fortalecer la capacidad de individuos, organizaciones, y el movimiento para efectuar cambio social duradero a fin de poner fin a la violencia contra niñas y mujeres en los Estados Unidos.

Un equipo extraordinario de individuos expertos en estrategia, cambio social, construcción de movimiento, desarrollo organizacional y evaluación conformó el grupo central responsable de diseñar esta iniciativa. Ahora sirven como miembros principales de la facultad de Move to End Violence.

Para ayudar a asegurar que el diseño reflejara la sabiduría de las partes interesadas y que se mantuviera fiel a las necesidades del movimiento, se consultó rutinariamente con un Comité Asesor de 11 partes interesadas durante todo el proceso de diseño. Este Comité Asesor incluyó a individuos con una gran gama de experiencia. Colectivamente, trabajan para poner fin a la violencia sexual, violencia doméstica, tráfico sexual, abuso sexual infantil, y violencia de género en zonas de conflicto. Su trabajo incluye una gama diversa de estrategias de cambio social y ocurre a nivel local, estatal, nacional, e internacional.

Lanzamiento de Move to End Violence

En 2010, Fundación NoVo lanzó Move to End Violence como su programa operacional insignia con una primera cohorte de Movement Makers. Al iniciar nuestro quinto y último ciclo, hemos:

  • Invertido profundamente en casi 75 Movement Makers y sus organizaciones;
  • Apoyado a Movement Makers y sus colegas organizacionales a adoptar una manera más sustentable, impactante de hacer este trabajo;
  • Convocado a individuos y organizaciones que pudieron haberse considerado competencia, pero ahora se consideran como compañeras de viaje en una amada comunidad; y
  • Apoyado a estas líderes y sus aliados a definir una visión y practicar una nueva manera de avanzar juntas.

 

Todavía nos queda mucho trabajo por hacer. Y no lo podemos hacer sin su apoyo. Actualmente estamos expandiendo activamente nuestros esfuerzos para compartir estos recursos – y lo aprendido por las Movement Makers – más allá de las convocatorias de estas líderes y defensoras como usted que tienen un rol crítico en este viaje hacia poner fin a la violencia contra niñas y mujeres.

Unidas, crearemos un poderoso motor por el cambio social.