Construyendo más allá de las fronteras

Construyendo más allá de las fronteras

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Un elemento central de Move to End Violence es la construcción de movimientos transnacionales. Aunque nuestras cohortes están formadas por activistas con base en Estados Unidos, el trabajo para acabar con la violencia está interconectado a través de todo el mundo. Gran parte de nuestro trabajo consiste en construir a través de las fronteras, ya sean fronteras nacionales o construir a través de diferencias como la raza, el género y la clase. 

En esta quinta y última cohorte, estamos colaborando con Grassroots International, una organización global de subvenciones y acción social, para construir con las comunidades negras e indígenas de Honduras -comunidades garífunas y lencas- junto con OFRANEH y COPINH. Dedicar un tiempo significativo a establecer relaciones con nuestres socies con les que colaboramos durante el encuentro internacional de cada cohorte es un elemento central de nuestra estrategia de construcción del movimiento. Este trabajo se basa en la colaboración de la última cohorte en Guatemala con JASS. Allí colaboramos con comunidades garífunas y lencas de Honduras, así como con gente afrodescendiente, maya mam, kaqchikel y k’iche’ de Guatemala. 

Durante nuestra tercera reunión, celebrada el mes pasado, profundizamos en la construcción de relaciones al conversar con los miembros de OFRANEH sobre su trabajo y el contexto al que se enfrentan en Honduras como gente garífuna que lucha por su tierra y su medio de vida. Fue una conversación poderosa en la que los miembros hablaron muy sinceramente, describiendo los retos a los que se enfrentan como los intentos de exterminio, criminalización y extracción. Las amenazas a sus medios de vida son inmediatas e inmensas.

Como parte de la solidaridad transnacional, trabajamos constantemente para acabar con la mentalidad de “nosotres y elles”. Aunque hay muchas fronteras que nos separan de nuestres compas en Honduras, también hay muchas experiencias compartidas, y creer en una construcción de “nosotres y elles”  invisibilizan esas experiencias. 

Mónica Dennis, codirectora del MEV, lo puso de manifiesto cuando comentó cuando les compas de la OFRANEH se unieron a nosotres en el zoom: “parecen de nuestro hogar”. Para un miembro de la Cohorte 5, Aneiry Zapata, estas comunidades son literalmente su hogar. Aneiry es garífuna y hondureña, y compartió poderosamente durante esta conversación su experiencia como mujer trans y su lucha por la aceptación en Honduras. “No puedo tener un pasaporte hondureño porque no me reconocen como mujer. Si no puedo ir a Honduras y ser Aneiry, eso es criminalización al negar la existencia de una persona”.  Mientras las personas trans, especialmente las mujeres trans negras, siguen enfrentándose a importantes barreras para ser aceptadas en Estados Unidos y en otros lugares, este contexto de lo que determina la decisión de la gente a emigrar es importante. 

A lo largo de las conversaciones de esa semana, se tejieron los hilos de la conexión. Otres Movement Makers conectaron con nuestres compas de Honduras a través de otras identidades o experiencias compartidas, por ejemplo, ser de Centroamérica o del Caribe, o formar parte de la diáspora africana o de la comunidad LGBTQ. Las discusiones  sobre las mujeres indígenas desaparecidas y asesinadas, los veinte años transcurridos desde el 9-11 y el impacto de la “guerra contra el terror” en las comunidades sudasiáticas y musulmanas, el abuso de les migrantes haitianes en la frontera entre Estados Unidos y México, reforzaron las formas en que la violencia de género y la supremacía blanca afectan a todas nuestras comunidades. 

Junto a estas verdaderas conexiones y relaciones fluidas, también es inevitable que el peso de los Estados Unidos y los legados del imperialismo estadounidense estén siempre presentes. En cada ciclo ha aumentado nuestra comprensión de lo que significa estar en solidaridad con les activistas de otros países, especialmente como gente de color afincada en los Estados Unidos con conexionesa traves del mundo. Después  del intercambio en Guatemala en 2019, la coordinadora del programa, ramelcy uribe, reflexionó sobre esta dinámica:

“El trabajo de solidaridad es un trabajo vulnerable. Nos vuelve a enseñar que, para las personas con base en Estados Unidos, nuestro aprendizaje no proviene simplemente de querer relacionarnos con líderes y organizadores de otros países, sino que se produce al despojarnos de nuestras formas interiorizadas de excepcionalismo y aislamiento occidentales. Es un acto de vulnerabilidad admitir que los Estados Unidos no siempre se siente como un hogar o como “nuestro”, pero que en realidad forma parte de nuestra responsabilidad debido a su poder y a su trágica influencia en el panorama mundial.”

ramelcy ofreció preguntas para la reflexión en su artículo, y mientras continuamos el trabajo y nos preparamos para un intercambio más profundo en los próximos seis meses, aquí hay algunas más para que tú y/o tu organización reflexionen:

¿De qué manera estás construyendo tú/tu organización el movimiento a través de todo tipo de fronteras?

¿Cómo descentras tú/tu organización la experiencia de los EEUU cuando realizas un trabajo transnacional?

¿Cómo puedes desafiar la mentalidad de “nosotres y elles” en el trabajo de tu organización?

Miriam Zoila Pérez
Miriam Zoila Pérez
Directore de Comunicaciones y Estrategia de Medios Digitales
Move to End Violence

Miriam Zoila Pérez (elle) es le Directore de Comunicaciones y Estrategia de Medios Digitales de Move to End Violence. Aporta al puesto más de una década de experiencia en escritura, estrategia digital y activismo. Aprendes más